La formación del Analista

Ana Preiti Psicoanalista

DE FREUD A LACAN

                                                               “No hay analista sino porque ese deseo le llegue, o sea que ya por ahí él sea el desecho de la dicha (humanidad)”. “Nota Italiana” Lacan, J. 1974. (1)

Parte 1

QUE ES UNA ANALISTA, PARA FREUD

Freud comprendió muy pronto que, para que su descubrimiento sobreviva a su persona, había que crear una institución y es así que funda la “Asociación Internacional de Psicoanálisis” (IPA). Lo hace con el fin de asegurar la dimensión política del psicoanálisis y también para preservar las dimensiones clínicas y epistemológicas.

Freud pensaba que la formación de una organización internacional era esencial para la salvaguarda y progreso del pensamiento e ideas del psicoanálisis por él fundado. Freud quería organizar el movimiento psicoanalítico; es así que en oportunidad del segundo congreso psicoanalítico que se reúne en Núremberg funda oficialmente, en marzo de 1910, una organización internacional: “Asociación Psicoanalítica Internacional” o IPA.

Freud temía el abuso de que sería objeto el psicoanálisis tan pronto alcanzase popularidad. Entonces se requeriría de un centro capaz de emitir esta declaración: “El análisis nada tiene que ver con ese disparate, eso no es el psicoanálisis” (texto extraído de Entre París y Buenos Aires, la invención, sobre una contribución a la historia del psicoanálisis). Los grupos psicoanalíticos existentes se enrolaron como sociedades filiales de la IPA. Las de Berlín, Viena y Zurich fueron las primeras.

En el centro de la discusión estaba en juego garantizar la formación de los analistas. Alguna vez le preguntaron a Freud como alguien se hace analista y en Consejos al Médico en el tratamiento psicoanalítico el responde: “…Todo el que pretenda llevar a cabo análisis en otros debe someterse antes a un análisis con un experto. Si alguien se propone seriamente la tarea, debería escoger este camino, que promete más de una ventaja. El sacrificio de franquearse con una persona ajena sin estar compelido a ello por la enfermedad es ricamente recompensado. No solo realizará uno en menos tiempo y con menor gasto afectivo su propósito de tomar noticia de lo escondido en la persona propia, sino que obtendrá, vivenciándolas uno mismo, impresiones y convicciones que en vano buscaría en el estudio de libros y la audición de conferencias. Por ultimo no ha de tenerse en poco la ganancia que resulta del vínculo anímico duradero que suele establecerse entre el analizado y la persona que lo guía”.

El pasaje de analizante a analista solo es posible en un análisis y es únicamente allí donde se adquiere la convicción de la existencia del inconsciente. No hay libros, tampoco universidad, que pueda suplir esta experiencia.

Freud es quien plantea que“El analista que haya desdeñado la precaución del análisis propio, no solo se verá castigado por su incapacidad para aprender de sus enfermos más allá de cierto límite, sino que también correrá un riesgo más serio, que puede llegar a convertirse en un peligro para otros. Con facilidad caerá en la tentación de proyectar sobre la ciencia, como teoría de la validez universal, lo que en una sorda percepción de sí mismo discierna sobre las propiedades de su persona propia; arrojará el descredito sobre el método psicoanalítico e inducirá a error a los inexpertos”.

Mauro Vallejo en Los miércoles por la noche, alrededor de Freud plantea la importancia de los lazos entre los analistas, la preocupación por la formación y la práctica del psicoanálisis; ya desde entonces se propone como una práctica que no pude ser solitaria, sino que debe ser, al decir de Freud, una: “exquisita practica de sociabilidad” (2).

 Aquí también Vallejo se pregunta porque fueron olvidadas aquellas minutas de los miércoles. El entiende que esas actas en las que se hablaba del trabajo que hacían los analistas de aquella época, apenas en formación, serían muy importantes aun en esta época.

Ellos, el grupo de los miércoles, estaban preocupados por el racismo de estado, en lidiar con la sexualidad, la salud de su población, la normalización de los individuos y la transmisión generacional del saber psicoanalítico.

Aquellas preocupaciones que tenían los psicoanalistas en esos tiempossiguen siendo nuestras. Así vemos como el tiempo es una variable que no determina el tipo de sufrimiento que padecen los sujetos.

En el texto antes citado Vallejo dice: “El maestro Vienes está mucho más adelante que los otros”. Esa era la preocupación por la formación de los analistas y el dispositivo que garantice la misma.La sociedad de los miércoles, creada en 1902, fue la primera sociedad analítica creada con sus propias reglas que pretendía aprender, ejercer y difundir el psicoanálisis.

En esa época el psicoanálisis no se extendía mucho más allá de Viena. Cuando el Psicoanálisis se internacionalizó fue necesario agregar que para “Ser Analista” había que hacer la prueba del análisis. La historia nos muestra en Freud la preocupación que lo guía en la organización de la Asociación Internacional de Psicoanálisis y, especialmente a partir de 1912, cuando auspicia la forma de autoridad que prevalecerá para asegurar el mantenimiento de su pensamiento en su forma completa. Al establecerse una comunidad analítica se establece una distinción entre sus miembros. A partir de allí existirán los analistas didactas y los analistas en formación estableciéndose una jerarquía que no tarda en resultar problemática.

Así la sociedad del Psicoanálisis se basará en una creencia o certeza acerca de qué es un analista. Un analista es aquel que ha cumplido una serie de requisitos formales, entre los cuales se destaca llevar adelante un análisis didáctico. El “Tú eres analista” comienza a funcionar como un nombre de autoridad y establece una nueva ontología: SER ANALISTA.

1-Lacan, J.: “Nota Italiana”. Otros Escritos. Ed. Paidós.

2-Miller, J.A.: “Nueve facetas de la comunidad analítica”, Masuno N.2, Psicoanálisis y lógica colectiva L, Buenos Aires, 1997, pág.23. 

3-Sigmund, F. “Consejos al médico en el tratamiento Psicoanalítico”.1912. Ob. Completas. Ed. Amorrortu. Bs.As.

4-Sigmund, F. “Contribución a la historia del movimiento psicoanalítico” 1914. Ob. Completas. Ed. Amorrortu. Bs.As.

5-Vallejo M. “Los miércoles a la noche, alrededor de Freud” Ed. Letra Viva. Bs.As

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